Se prevé que el sector productor de videojuegos españoles para 2022 experimente un crecimiento en su facturación que podría alcanzar los 1.223 millones de euros. Así lo reflejan los datos del último Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos, DEV. La industria goza de buena salud, pero la crisis del coronavirus también le ha pasado factura.
Desde la Asociación española de empresas productoras y desarrolladoras de videojuegos y software de entretenimiento, han realizado una encuesta para valorar el efecto de la pandemia. El impacto se traduce en una pérdida directa a corto plazo de la facturación en 90 millones de euros y una ralentización de la creación de empleo.
Y advierten de que en el caso de que la crisis sanitaria se prolongue más de tres meses, puede darse un riesgo de continuidad de negocio para el 46% de la industria, lo que supondría una facturación de 270 millones de euros. Unas estimaciones que no tienen en cuenta el perjuicio ocasionado en la venta de videojuegos en el país por el cierre de establecimientos.
Nicola Cencherle, Country Manager Iberia de Riot Games, asegura a DIRIGENTES que «el impacto ha sido leve y está bajo control, aunque el área con mayor impacto claramente ha sido la de los eventos y ligas presenciales que nos hemos visto obligados a posponer». Pese a esto, como son un sector tecnológico y global, llevan años haciendo uso de plataformas de trabajo remoto que les ha servido ahora en esta situación de confinamiento obligado. «Es algo que ya estábamos haciendo y estamos preparados, pero, sin duda, tendremos retos por resolver«, aclara Cencherle.