A pesar de los altos datos de inflación y de que la Reserva Federal de EEUU haya comenzado a endurecer su política monetaria, el Banco Central Europeo (BCE) en su encuentro de este jueves, se ha mantenido firme en su posición acomodaticia que ya veíamos el pasado mes de diciembre.
El BCE se está quedando por tanto, por detrás de otros importantes bancos centrales como la señalada Fed o el Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés), entidad que también se reunió el jueves que sí que acordó aumentar los tipos de interés en un 0,25%, algo que mercados y analistas esperaban.
El BCE no se baja del carro ‘dovish’
De esta manera el primer trimestre del 2022, el Consejo de Gobierno del BCE está llevando a cabo compras netas de activos en el marco del PEPP a un ritmo menor que en el trimestre anterior y cabe recordar que las compras netas de activos en el marco del PEPP se interrumpirán a finales de marzo del 2022.
Eso sí, el BCE también ha señalado la flexibilidad de sus compras «en caso de que se produzca una nueva fragmentación del mercado relacionada con la pandemia, algo que podría hacer que las reinversiones del PEPP puedan ajustarse con flexibilidad en el tiempo, en las clases de activos y en las jurisdicciones en cualquier momento. “Esto podría incluir la compra de bonos emitidos por la República Helénica por encima de las reinversiones de los reembolsos, a fin de evitar una interrupción de las compras en esa jurisdicción, que podría perjudicar la transmisión de la política monetaria a la economía griega mientras ésta aún se está recuperando de las secuelas de la pandemia», han declarado en el comunicado.