España sería el segundo país más beneficiado, tras Italia. Podría conseguir más de 140.000 millones de euros que se desglosarían en más de 77.000 en forma de transferencias a fondo perdido y por encima de los 63.000 en préstamos a devolver.
El fondo que propone Bruselas se financiaría con la emisión de deuda en el mercado, que estaría respaldada por el presupuesto comunitario. Del total, 500.000 millones se desplegarían en forma de subvenciones y los 250.000 restantes como préstamos.
Según destacan desde Monex Europe, «se propone que la potencia de fuego financiera total incluida en el presupuesto de la UE ascienda a 1.85 billones de euros, con el fondo de la UE de próxima generación de 750.000 millones de euros para enfrentar la crisis pandémica, que se suma al presupuesto de la UE a largo plazo para 2021-2027». Además, para responder a las necesidades más apremiantes, la Comisión propone modificar el Marco Financiero Plurianual actual 2014-2020 con 11.500 millones de euros adicionales en fondos disponibles ya en 2020.
A partir de ahora se abre el melón de las discusiones y negociaciones, dado que la propuesta de la Comisión tiene que ser respaldada por todos los estados miembro, incluidos aquellos que hasta el momento se han opuesto a la idea de las “transferencias”. Se trata de los denominados “cuatro frugales”: Holanda, Suecia, Austria y Dinamarca.
Efecto en mercado