«En tres meses avanzamos en digitalización lo que en otras circunstancias habríamos tardado tres años», comenta Roberto Martínez, director de la Fundación Másfamilia. Eso ha llevado a que el proceso de flexibilización y adaptación al teletrabajo de las empresas se haya acelerado, según reflexionó Martínez en un evento virtual la semana pasada.
«Es una realidad quenos está tocando vivir, es un proceso de transformación», señaló el director de la Fundación. La pandemia ha influido decisivamente en la aceleración de dicho proceso, si bien «a muchos les ha pillado a contrapié», reconoce Martínez, refiriéndose sobre todo a las pequeñas empresas, con menos recursos para realizar su adaptación a las nuevas circunstancias.
Sin embargo, no duda de que «el trabajo flexible está para quedarse». Eso implica que todo tipo de negocios tendrán que encontrar su propia fórmula para proporcionar a sus empleados las herramientas que les permitan realizar este trabajo flexible. Es posible que «vayamos a una situación híbrida» cuando pase la pandemia, según entiende Martínez, «pero no volveremos a la situación anterior», en referencia a la rigidez de las empresas para facilitar la flexibilidad que solicitan los trabajadores.
Por eso, el nuevo paradigma requiere «organizaciones flexibles» que se adapten más fácilmente a la nueva situación. En ese sentido, la Fundación Másfamilia lanza una iniciativa que posibilita a las empresas ese paso hacia la flexibilidad. Se trata de Workingflex, una herramienta enfocada sobre todo a pymes para que puedan dar pequeños pasos en su avance hacia el nuevo paradigma que describe Martínez.
«Nos hemos dado cuenta de que no afecta por igual», dice Martínez. «Las grandes empresas tienen los recursos para dar respuesta, pero en las pymes muchas veces no es posible», considera, dado que existen otras cuestiones más urgentes. De ese modo, Workingflex está concebido como un hub de servicios que la pyme puede utilizar para responder a los desafíos de la flexibilización del trabajo.