La gestora de fondos DWS prevé que el crecimiento de la economía global se frene el próximo año, pero no espera una recesión económica. «El crecimiento alcanzó su punto máximo en 2018, pero los principales indicadores siguen siendo sólidos», aseguró Stefan Kreuzkamp, CIO de DWS, durante la presentación de las perspectivas de mercado para el próximo año. Kreuzkamp prevé un crecimiento del 3,6% para la economía mundial, un 1,6% para la eurozona, un 2,4% para los EE.UU. y un 6% para la economía china.
DWS no espera que en 2019 finalice el ciclo de crecimiento que lleva en marcha desde hace diez años. Sin embargo, existe una serie de riegos para el mercado alcista. De acuerdo con Kreuzkamp, entre ellos se encuentran la incertidumbre que produce el Brexit, dado que un total de 759 tratados tendrán que ser renegociados entre la Unión Europea y el Reino Unido. Además, debemos tener en cuenta la política fiscal del Gobierno italiano y el récord de deuda de las compañías chinas, que actualmente equivale al 160% del PIB. Sin embargo, la mayor preocupación para los gestores de DWS es el conflicto comercial entre EEUU y China. «Ante este panorama, los mercados son simplemente un reflejo de este conflicto, como ejemplifican las caídas más recientes, que demuestran lo desesperados que están los mercados por una resolución a esta contienda comercial”, apunta Kreuzkamp.
En relación con la política monetaria de los bancos centrales, el CIO de DWS señaló que la Fed podría aumentar otra vez los tipos básicos en diciembre. Asimismo, prevé que el próximo año la Fed incremente los tipos en tres ocasiones. En 2019 es probable que el Banco Central Europeo suba el tipo de interés sobre los depósitos solamente una vez entre 15 y 20 puntos básicos.
Además, es posible que la correlación entre las distintas clases de activos como la renta variable o los bonos sea más baja el próximo año. En lo que va de 2018 el 89% de los activos denominados en dólares americanos han tenido un rendimiento negativo, en contraste con 2017 cuando esto afectaba solo al 1% de los activos. “Las correlaciones entre los extremos deberían ser un asunto del pasado y, como resultado, potenciar la diversificación en las carteras debería ser ventajoso”, expuso Kreuzkamp. Además, en los próximos 12 meses, prevé que el DAX alemán se desplome a los 12.200 puntos.
Petra Pflaum, EMEA Co-Head of Equities de DWS, considera que la media de las ganancias corporativas a nivel global crecerá a un ritmo del 5% en 2019. “Esto debería ser suficiente para evitar un reajuste bajista en el mercado. Así, es muy probable que en 2019 se dé nuevamente un escenario favorable para los valores de crecimiento (growth), no obstante, las acciones value (valor) están cotizando a precios atractivos y los dividendos deberían incrementarse el próximo año entre un 5% y un 7%. En este sentido, Pflaum aconseja a los inversores adoptar una estrategia Barbell para alcanzar un equilibrio entre las acciones value y las de crecimiento. En un escenario positivo sin mayores conflictos, los inversores podrían sobreponderar los mercados de renta variable emergente, proveedores de software y las acciones cíclicas. Por tanto, en un escenario adverso, Pflaum recomienda invertir en títulos estadounidenses y otras acciones más defensivas como las de fabricantes de bienes de consumo.