En un mundo más conectado y digital, la industria de los viajes enfrenta el desafío de implantar nuevas soluciones, acordes con las necesidades y demandas del cliente, cada vez más acostumbrado a los trámites online. Por sus características inherentes, enfocadas en la experiencia en destino y la calidad del trato humano, tradicionalmente este sector había dejado de lado algunas cuestiones que ahora resultan indispensables para poder sobrevivir.
El informe Innovación Turística y Especialización Inteligente en España, elaborado por Segittur, la Fundación Cotec para la innovación e Infyde, evidencia que el mercado turístico español “parece realizar menos actividades de innovación” en comparación con otras industrias, o al menos si lo hace es cualitativamente diferente al observado en el resto. En este sentido, remarcan que el nivel de digitalización “es muy inferior” al resto, a pesar de que su supervivencia “se encuentra cada día más condicionada por su capacidad de interacción en el canal digital”, lo que puede limitar tanto la competitividad de las compañías turísticas como la economía española en su conjunto, dado su elevado peso en términos de PIB y empleo. Todo ello teniendo en cuenta la intangibilidad de sus servicios y la interdependencia entre compañías.
Al margen de conseguir que los procesos y la contratación de experiencias sean cada vez menos analógicas, los expertos ponen el foco en las pymes, al ser las que más dificultades encuentran para adaptarse a una sociedad que no entiende la vida sin teléfono móvil. “El turismo no es ajeno a la digitalización. De hecho, la está liderando, pero tenemos que llegar a la pequeña y mediana empresa. Tenemos que llegar a toda la cadena de valor para que estos instrumentos se puedan transformar en mejores productos, en mejores destinos y en mejores empresas”, subrayó la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, en su paso por la feria.
La responsable de este departamento comparte visión con el director general de la Oficina Digital del Ayuntamiento de Madrid, Fernando de Pablo Martín, quien incide en que, una vez superado el reto de la conectividad, es necesario “mejorar la inserción de la tecnología en las pymes”, factor en el que las administraciones deben poner el foco. “Tenemos una oportunidad única”, comentó haciendo referencia a los fondos europeos.
El punto de partida hay que situarlo en el hecho de que el consumidor ya es digital y, por tanto, va a pedir que los servicios que contrata y los establecimientos que concurre también lo sean. Frente a esta situación, el consejero delegado de ISDI, Nacho de Pinedo, destaca que, si bien en la vida pre-COVID ‘el destino España’ era “tan potente” que el viajero no daba importancia al grado de modernización, ahora las reglas del juego han cambiado. Pone como ejemplo la rápida implantación del código QR, herramienta que, a su juicio, abrirá muchas posibilidades. “Hasta la última persona del sector turístico tiene que conocer una serie de tecnologías básicas, porque en su día a día el consumidor se lo va a exigir”, precisó De Pinedo. A este respecto, durante la jornada ‘Claves para impulsar la digitalización en el sector turístico’, el director general del Instituto Tecnológico Hotelero (ITH), Álvaro Carrillo de Albornoz, hizo hincapié en la necesidad de invertir en formación digital, una de las grandes asignaturas pendientes.