La economía está inserta en una recesión. Esa es la conclusión a la que apuntan todos los análisis publicados en las últimas semanas por los diferentes bancos, gestoras y demás organismos internacionales. Una vez asumido esto, cabe preguntarse cómo de profunda y grave será esa recesión. Desde PIMCO aseguran que el mundo puede enfrentarse a “la recesión más profunda y la más corta de la era moderna”.
Lo cierto es que hacer pronósticos es arriesgado porque dependerá de cuánto tiempo dure el confinamiento. Una cuarentena que durase dos meses (como en China), con el 90% de la población cumpliendo y reduciendo el consumo en un 70%, “provocaría unos efectos en el crecimiento del -5% (trimestral). Esto se traduciría en que el crecimiento de 2020 en Estados Unidos fuese del -2,9% y el de la Eurozona del -3,6% (interanual)”, explica Salman Baig, gestor de Unigestion. De acuerdo con el escenario central de la gestora, 2020 debería ver «la primera recesión global desde la Gran Crisis Financiera».
Las previsiones publicadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) son bastante desbastadoras ya que asegura que el PIB retrocederá un 3% en el conjunto del año. Si esto finalmente se cumple, estaríamos ante la mayor contracción mundial desde la Gran Depresión de 1929. Lo más preocupante del informe es que no considera que se recuperen los niveles de PIB en las economías desarrolladas hasta 2022.
Eurozona
Aunque la recesión es global, no todas las regiones van a notar de igual manera el desplome del PIB. Gilles Moëc, Chief Group Economist en Axa IM, subraya que “el impacto de los confinamientos en la actividad es profundo y probablemente durará más de lo esperado inicialmente”. Esto ha llevado a Axa IM a anticipar que “el PIB de la eurozona se contraerá un 4,6% en el promedio anual de 2020”. Esta contracción tendrá un impacto automático en los déficits públicos. “Sin ni siquiera contar con los planes de estímulos fiscales discrecionales ofrecidos por los Gobiernos esto implicaría un automáticamente elevar los déficits de la eurozona a un promedio del 2,6% del PIB, frente a la proyección inicial de la Comisión Europea, que era del 0,9%”, añade el experto de Axa IM.
