Para Josep Celaya, subdirector general y director de Experiencia del Cliente en Nationale-Nederlanden, los planes de pensiones representan una alternativa de ahorro dirigida a complementar las pensiones públicas con el fin de mantener el nivel de vida una vez que se finaliza la etapa laboral. En una entrevista con DIRIGENTES, el experto señala su importancia, así como aquellos elementos que se deben tener en cuenta a la hora de realizar una previsión.
¿Cómo afronta Nationale-Nederlanden la gestión de sus planes de pensiones en un contexto económico y social como el actual?
Lo primero que hay que considerar es que estamos afrontando cambios regulatorios importantes en los fondos de pensiones que, básicamente, van dirigidos a fomentar los planes de pensiones corporativos. De este modo, se trata de que el ahorro provisional para la jubilación que, a nivel privado, antes se producía a través de los planes de pensiones individuales, ahora sea mediante los planes de pensión de empresa. En ese cambio regulatorio es especialmente importante que las entidades podamos hacer una oferta que ayude a las empresas a ofrecerlo y demos respuesta para que los empleados puedan hacer esas aportaciones.
Los planes de pensiones representan una alternativa de ahorro de cara a la jubilación. ¿Por qué resulta tan importante para mantener el nivel de vida durante esa etapa?
Nos encontramos en una situación donde la esperanza de vida de la población está aumentando y, adicionalmente, la población española está envejeciendo porque se suma ese factor previo al hecho de que los baby boomers están entrando en la fase de jubilación. Al sumar ambos factores, nos damos cuenta de que el sistema público de pensiones va a estar muy tensionado para mantener el poder adquisitivo de las personas. Por ello, desde el punto de vista de la protección es imprescindible que haya una previsión para esas fases de la vida y lo más lógico es que se tenga un ahorro privado adicional que sirva para complementar la pensión pública.
¿Qué elementos deben tener en cuenta los beneficiarios a la hora de realizar una previsión?
Nosotros disponemos de muchas herramientas en manos de agentes y del propio cliente para que cada uno pueda hacer su propia previsión, aunque al final es tan sencillo como calcular qué pensión pública me van a dar y cuánto voy a necesitar cuando tenga esa edad. Evidentemente, tengo que intentar cubrir la diferencia significativa que exista con ahorro privado, por lo que cada uno tiene que hacer su reflexión individual para saber cuál es ese estándar de vida que va a querer llevar. Creo que es importante que los particulares se acerquen a los profesionales para poder hacer conjuntamente esas previsiones.
¿Qué ventajas fiscales aportan los planes de pensiones?
Las ventajas fiscales se han ido trasladando de los planes individuales a los corporativos y este año es la reducción en la base imponible del impuesto de la renta de las personas físicas porque encuadra aportaciones de hasta 8.500 euros en el caso de las pensiones corporativas y de hasta 1.500 euros las pensiones individuales, que se pueden sumar. Es cierto que cuando una persona se jubila y cobra el plan de pensiones, se tributa como si fuera una renta de trabajo. Es decir, como si fuera un sueldo. Lo que ocurre es que hay una gran ventaja, ya que durante todo ese tiempo el ahorro ha estado invertido, ha ido produciendo intereses y, por tanto, ha ido agrandándose.