A pesar de que la recaudación de impuestos sigue a bien ritmo en España en lo que va de año hay dos tasas nuevas, que rompen esta dinámica positiva. Dinero recordemos ya comprometido y que, al ritmo que se recauda, no cumplirá las expectativas previstas para 2021.
Hablamos de las popularmente conocidas como tasa “Google” y la tasa “Tobin”, dos nuevas figuras impositivas que entraron en vigor el pasado mes de enero y que no han resultado como se esperaba. De tal modo, que incluso la primera es más que probable que desaparezca con vistas a 2023.
La Tasa Tobin y los malos cálculos de Hacienda
El Impuesto a las Transacciones Financieras, más conocido como la tasa “Tobin” es un tributo indirecto que grava la compra de acciones de las compañías cotizadas cuya capitalización bursátil supere los 1.000 millones de euros. Esto supone que cualquiera que compre acciones del Ibex o del Mercado Continuo en compañías como Coca cola, FCC, Rovi, Corporación Financiera Alba, Catalana Occidente … tendrá que pagar en cada operación un 0,2% del total a las arcas del Estado.
Un impuesto que ya comenzó con mal pie cuando se conoció que su primera liquidación no se produciría hasta el mes de abril, frente a lo previsto, que se produjera en febrero. Esto se debió al retraso en aprobarse del desarrollo de su reglamentación por las prisas para que entrara en vigor a principios de este año. Finalmente, los cálculos estimados tampoco se han cumplido, ya que la primera liquidación se produjo en junio.
Ese es uno de los factores que explica la baja recaudación, al que se suma, el reconocimiento de Jesús Gascón, el director de la Agencia Tributaria de que Hacienda no había hecho como debía las estimaciones de recaudación, admitiendo errores en los números previstos.