La crisis económica que comenzó hace más de una década puso sobre la mesa el atraso en materia tecnológica y digital que presentaba el sector inmobiliario. Años después, en la etapa de recuperación, los clientes demandan mayor valor añadido a las viviendas de primera promoción, un servicio más cercano, así como una relación con los proveedores de vivienda más ágil y digital. El avance tecnológico en este sector tradicional ha permitido mejorar su eficiencia, aprovechar los datos y ubicar al cliente en el centro.
En este sentido, la transformación digital del ámbito inmobiliario queda patente con el incremento de creación de startups dedicadas a PropTech en España. Estas empresas hacen uso de la tecnología para reinventar y mejorar los procesos y servicios en el sector. Actualmente hay 327 startups, según el barómetro de Finnovating y Spanish PropTech, un sector que goza de buena salud. De hecho, el CEO y cofundador de ProntoPiso, Andrés Plá, asegura a DIRIGENTES que “el apetito inversor en España no para de crecer” y añade que “la inversión total en nuestro país durante el 2018 fue de 1.227,09 millones de euros, lo que se traduce en un total de 198 operaciones cerradas”.

Entre dichas operaciones se encuentra esta proptech especializada en el mercado de reposición que garantiza la venta de la vivienda a precio de mercado en menos de 90 días. Es más, Plá señala que la “fusión del mercado tradicional inmobiliario con el digital es una realidad indisoluble que se acrecentará en los próximos años”.
Este sector, nacido de la unión de los términos anglosajones – Property y Technology-, ha mostrado la importancia que tiene la transformación digital y la innovación para cubrir las carencias que existían en el mercado inmobiliario y automatizar procesos. “El mercado inmobiliario se apoya en la tecnología para ofrecer al cliente una experiencia de compra totalmente digital y personalizada”, afirma Jesús Pérez Picó, CMO de ProntoPiso.