La Unión Europea (UE) comenzará este jueves a aplicar medidas de salvaguardia contra la imposición de aranceles por parte del presidente de EEUU, Donald Trump, sobre las importaciones de acero y aluminio procedentes de los países comunitarios. Esta batería de medidas fue consensuada y anunciada a principios de julio como represalia al proteccionismo de Washington.
El Diario Oficial de la UE asegura que las contramedidas comunitarias evitarían «los efectos negativos del desvío comercial para la industria de la Unión y preservaría las fuentes tradicionales de suministro comercial y la competencia efectiva en el mercado siderúrgico». En la práctica, se trata de imponer un arancel del 25% a las importaciones de productos de acero que superen el volumen de una cuota fija, establecida por Bruselas.
El volumen de la cuota, que estará vigente en principio durante 200 días, se definirá a través del nivel anual medio de las importaciones de 2015, 2016 y 2017 de los 28 productos a los que se imponen aranceles. Así, cada uno de esos productos contará con un arancel vinculado a las necesidades de la industria europea y, cuando venza el plazo de 200 días, se les aplicará a todos la mencionada tasa del 25%, equivalente a la que EEUU aplica al acero y aluminio europeos.
Bruselas busca evitar así que los productos siderúrgicos que iban a ser destinados a EEUU y deberán buscar otro mercado para evitar las medidas proteccionistas de la Casa Blanca no acaben refluyendo a los mercados europeos, dañando así a la industria comunitaria. Paralelamente, la Comisión Europea mantiene desde marzo una investigación sobre las importaciones de acero a la UE, que podría derivar en nuevas represalias en los próximos nueve a once meses.
Las medidas de la UE contra las importaciones de acero y aluminio se suman a las ya anunciadas respecto a otros productos, como whisky, tabaco, vaqueros, motos o mantequilla de cacahuete, y que también nacen para contrarrestar medidas equivalentes puestas en marcha en los últimos meses por EEUU.