Desde marzo de 2006, la Comisión de Valores del país ha dado diversos pasos para una mayor apertura al dinero internacional. En aquella fecha, el primer movimiento de la autoridad del mercado de capitales (Capital Market Authoriy, CAM) se concentró en los inversores extranjeros residentes en el país, para que pudiesen invertir en el parqué. Poco después, el regulador aceptaba también que los cinco países del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico, como Kuwait y Qatar, comprasen y vendiesen acciones libremente.
Pero el paso más decisivo llegará en un par de semanas, cuando los extranjeros podrían comprar y vender acciones en el Índice Tawadul All Share de Arabia Saudita. La capitalización bursátil de este mercado supera a la de otros como el MICEX de Rusia o el WIG de Polonia.
"Sorprendentemente, el índice no sólo ha estado muy diversificado en los últimos años, sino que sus 169 integrantes no están exclusivamente relacionados con el petróleo", destacan en su último Market Insights los expertos de JP Morgan Asset Management. Según los datos que manejan, el volumen medio de operaciones diario es de 2.300 millones de dólares, lo que convierte "al índice Tadawul All Share Index el cuarto más líquido de los mercados emergentes".
A juicio de los expertos, cuando el mercado abra el 15 de junio, "anticipamos un aumento mayor en la liquidez, lo que contribuirá a la estabilidad del mercado y reducir la volatilidad de los valores del país". El nuevo escenario no imprimirá su huella solo en la parte técnica. Según JP Morgan AM, los inversores a largo plazo también "estarán encantados", ya que se espera que estos movimientos contribuyan también a que las empresas de Arabia Saudí mejoren en transparencia y gobierno corporativo.