El vicepresidente para Crecimiento, Empleo e Inversión, Jyrki Katainen, ha planteado en varios foros su ampliación. Sin embargo, en una comparecencia ante el Parlamento Europeo, los eurodiputados se mostraron divididos sobre los resultados que ha tenido en el primer año de andadura del que tanto presume la Comisión. Se preguntan el grado de riesgo que soportan los proyectos financiados y critican que beneficia a los países más ricos.
El Fondo tiene como objetivo movilizar al menos 315.000 millones de euros en sus primeros tres años y acabar con los obstáculos que se han ido dando a la inversión en época de crisis económica. Concretamente, hasta ahora ha permitido a 150.000 pequeñas y medianas empresas financiarse en condiciones ventajosas gracias a 185 acuerdos entre el Fondo y bancos europeos. En otoño, la Comisión presentará la propuesta legislativa necesaria para prolongarlo.
Los principales grupos parlamentarios, el Partido Popular Europeo (PPE) y el grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D), han dado la bienvenida en términos generales tanto a la iniciativa como a su ampliación, mientras que los grupos más pequeños se mostraron escépticos sobre el funcionamiento del mismo.
El representante del PPE, Othmar Karas, se felicitó por la propuesta de prolongar la duración del Plan Juncker, como una de las respuestas clave a los problemas estructurales de Europa. Por su parte, el líder de los socialistas, Gianni Pittella, aunque reconoce la importancia de que la UE cuente con un plan de inversiones, recuerda que aún es pronto para saber si el objetivo del plan se ha conseguido finalmente.
Desde el grupo de los conservadores, ECR, Sander Loones también consideró precipitado poder hablar del éxito del Plan Juncker. Los liberales, sin embargo, van más allá pidiendo que se revise el tipo de proyectos que se financian, así como su calidad, mientras que los grupos de izquierdas critican el plan de inversiones desde su base.