Los hilos de la corrupción llegan a todas partes. En este caso, la trama afecta al sector farmacéutico ya que cinco almacenes mayoristas de distribución y unas 200 farmacias están involucradas. El negocio era redondo ya que se calcula que la organización se ha embolsado 50 millones de euros en España.
El trasfondo del negocio era fácil: vender en el extranjero medicamentos con precios intervenidos en España. El margen del beneficio ha llegado a ser del 800% en algunos casos. La trama afecta a Granada, Málaga y Barcelona. Y, aunque tiene alcance en todo el país, la investigación se está llevando a cabo por los juzgados de Teruel bajo el nombre de Operación Convector.
Esta operación parte de la investigación Pharmakon que clausuró una farmacia en Palomar de Arroyos (Teruel). De momento, se ha detenido a 30 personas y se ha imputado a otros dos por delitos contra la salud pública, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social, blanqueo de capitales, pertenencia a grupo criminal y falsedad documental. Además, se han clausurado cinco almacenes y cuatro oficinas de farmacia.
Las farmacias solicitaban más fármacos de los que realmente vendían y la trama desviaba el exceso de medicamentos al extranjero. Como el precio de estos medicamentos está intervenido por el Estado, su precio en el exterior era mayor. Entre los medicamentos se encuentran inmunosupresores o anticancerígenos.
Las boticas implicadas derivaban los medicamentos a los mayoristas después de camuflar las ventas con diversos métodos. Entre esos métodos estaba vender los medicamentos como productos de parafarmacia y ortopedia. Y era el almacén el que los vendía fuera a través de un almacén intermedio para no levantar sospechas.