En concreto, apuntan a como en los últimos cinco años el número de ciudadanos de países de la Unión Europea que viven en suelo británico se ha incrementado en casi 700.000 personas, hasta llegar a un total de 3,3 millones. Según el informe, el 49% procedían de Polonia y Rumania, mientras que los ciudadanos de España, Italia y Portugal representaron el 24% del total.
No hay un factor concreto sino varios
Para el Observatorio de la Migración, dependiente de la Universidad de Oxford, no hay un único "factor de atracción", sino una mezcla, compuesta por lo atractivo de los salarios y las perspectivas económicas.
Cuando hacen un estudio de esos ciudadanos comunitarios en Reino Unido, los datos muestran que más del 70% de los que llevan viviendo un año Reino Unido lo han hecho para trabajar, y más de la mitad de ellos ya tiene un empleo.
"No hay un solo factor que conduce a los altos niveles de migración de la UE en los últimos años", explica Madeleine Sumption, directora del Observatorio de la Migración. "Algunos factores podrían disiparse más rápidamente, como es el elevado desempleo en España".