Matthew Tuttle, CEO/CIO de TuttleTactical Management y TuttleFunds.com, considera que "la Fed no tenía más remedio que subir los tipos en su reunión de diciembre, porque si no lo hubiera hecho, habría perdido toda credibilidad, no solo en Estados Unidos sino también en el extranjero". "En este momento un alza de un cuarto de punto es el movimiento correcto y tenemos que ver cómo la economía evoluciona a principios de 2016 para ver el próximo movimiento", explica.
Por su parte, Bill Ehrman, socio gerente de Paix et Prosperité Fonds, cree que "el resultado de esta subida sitúa a Estados Unidos por delante de otros países industrializados", y comenta que aunque el alza haya sido de 25 puntos básicos, "esta medida puede estimular el crecimiento mundial".
En cuanto a las repercusiones internacionales, los expertos consideran que la esperada subida del precio del billete verde podría tener efectos en los mercados emergentes, las materias primas y los beneficios de las empresas estadounidenses. Según explica Marc Chandler, jefe global de estrategia cambiaria en Brown Brothers Harriman, "el mundo ha sobrevivido a la subida de tipos de la Fed". Al menos lo ha hecho hasta ahora. "Tanto Asia como Europa se han mantenido sin ningún susto a destacar, quizás en espera de un liderazgo por parte de Estados Unidos", continúa.
Bill Ehrman, por su parte, cree que un dólar más fuerte ayudará a los mercados extranjeros como Alemania, Japón y China, ya que "las exportaciones son claves para estos países".
¿Cómo afectará a los bolsillos?