La deuda emergente como inversión a largo plazo. Es la base sobre la que Pictet AM mantiene su apuesta por este tipo de activo que ha superado un año difícil lidiando con datos macroeconómicos que no acompañan a los emisores. Eugene Choi, gestora de clientes senior del equipo de gestión de deuda emergente de la gestora, explica que los últimos doce años la rentabilidad anualizada ha sido cercana al 12% en moneda local y 10% en divisa fuerte.
Pero insiste a los interesados en invertir en este segmento que el mayor componente es el cupón. "Si mantienes la inversión a vencimiento, no importa cómo se comporte el mercado, incluso con fluctuaciones en los precios de los bonos, el cupón se mantiene". De ahí su apuesta por el largo plazo.
Uno de los principales problemas a la hora de manejar este tipo de activo ha sido la política monetaria en EE UU y las perspectivas de subidas de tipos de interés, que han tenido un impacto sobre todo en los flujos de inversión. Aún así, desde Pictet AM ya empiezan a notar un mayor interés por parte de los inversores institucionales. ¿Los motivos? A su juicio, las valoraciones son ahora muy atractivas, especialmente en moneda local.
"Desde los niveles actuales la probabilidad de subida es alta y hay razones para ser optimista respecto a rentabilidad en el futuro", explica Choi, recordando además que históricamente, el cupón ha proporcionado rendimientos de entre el 5% y el 7%. "Además puede generarse rentabilidad adicional en los bonos, pues los bancos centrales en varios de estos países pueden reducir tipos de interés".
La gestora insiste en que en el universo de renta fija, "la deuda emergente resulta especialmente atractiva tras la liquidación el año pasado, que generó salida de inversores no sofisticados". En este sentido, señalan que ahora se mantienen los inversores a más largo plazo, lo que puede proporcionar soporte al activo.
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