A principios de este año, Dubai consiguió refinanciar su deuda de próximo vencimiento (alrededor de 20.000 millones de dólares), con Abu Dhabi y el Banco Central de EAU, bajo condiciones favorables. Sin embargo, la carga de la deuda de todo el sector público en Dubai sigue siendo muy alta, con importantes cantidades que vencen en los próximos años (casi 40.000 millones de dólares entre 2015 y 2017).
Teniendo en cuenta todos estos factores, en su última evaluación de Riesgo País, Coface ha evaluado a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) con un A3, y prevé que en 2014 la economía del país crezca un 5%. El entorno empresarial en los EAU también ha sido evaluado con un A3, teniendo en cuenta una serie de factores tales como la disponibilidad de informes empresariales y la fiabilidad y eficiencia del sistema legal. Después de contraerse un 5% en 2009, la economía de los EAU se ha ido recuperando gradualmente hasta registrar unas elevadas tasas de crecimiento, alcanzando un 5,2% en 2013.
La adopción de medidas reguladoras por parte de las autoridades, enfocadas a evitar otra burbuja inmobiliaria, es también favorable para la economía del país. Además, la entrada en vigor de una nueva ley empresarial, que gradualmente reformará el gobierno corporativo, es vista como un gran avance. No obstante, todavía hay margen de mejora, ya que las cuentas financieras de las empresas rara vez están disponibles, con excepción de los grandes grupos internacionales.
Sector petrolífero: un motor clave del crecimiento
Los EAU producen el 3,5% del crudo mundial, lo que representa el 7% de las reservas mundiales, y ocupa el 7º lugar en el mundo y el 4º dentro de los países de la OPEC (Organización de Países Exportadores de Petróleo). En 2013, el sector petrolífero contribuyó con un tercio del PIB y las exportaciones de petróleo supusieron aproximadamente un tercio del total de las exportaciones. Las finanzas públicas de los EAU siguen siendo altamente dependientes de los ingresos del petróleo, a pesar de política de diversificación de la economía que hay en curso. En 2013 el petróleo representó casi el 80% de los ingresos fiscales. El principal riesgo en este sector es la dependencia de la rentabilidad empresarial en los subsidios gubernamentales y la falta de adecuación entre la oferta y la demanda de petróleo del país. Los conflictos regionales también pueden constituir una fuente de riesgo.