BBVA Research también señala que la economía española creció el 1,4% en 2014, una décima más de lo previsto en el último informe, y apunta a que el crecimiento del primer trimestre de 2015 podría situarse entre el 0,8% y el 0,9% trimestral.
Detrás de este mayor dinamismo se encuentra la fortaleza mostrada por la demanda interna, particularmente de dos de sus componentes, el consumo privado y la inversión en maquinaria y equipo. Ésta última, según BBVA Research, habría permitido que las exportaciones de bienes hayan tenido un comportamiento relativamente positivo durante el segundo semestre de 2014, a pesar del estancamiento de la actividad de la UEM. La fortaleza de las ventas al exterior sigue siendo uno de los aspectos más destacables de la economía española durante los últimos años, según el informe Situación España.
El servicio de estudios de BBVA resalta que la consolidación del precio del barril de petróleo en niveles relativamente bajos, respecto al promedio de 2014, puede suponer un impulso significativo a la economía española en 2015 y 2016. Una buena parte de la reducción en el coste del combustible tiene que ver con factores de oferta y no con una reducción en los flujos comerciales causada por una desaceleración de la demanda global.
Esto implica que el impacto, en una economía importadora como la española, será positivo y significativo. En este sentido, el servicio de estudios de BBVA indica que el impacto en el PIB podría alcanzar los 0,7 puntos porcentuales en promedio anual durante los dos años próximos.
Asimismo, BBVA Research recuerda que el BCE ha sorprendido con una política de expansión cuantitativa de mayor cuantía que la esperada, y ha dejado abierta la fecha de finalización del programa (se mantendrá al menos hasta septiembre de 2016). Ambos aspectos han más que compensado otros factores no tan positivos, como la mutualización limitada del riesgo, lo que se ha reflejado en un tipo de cambio del euro frente al dólar más depreciado de lo previsto.