La incertidumbre sobre la subida de tipos por parte de la Reserva Federal, la crisis griega, y las dudas sobre la economía china han dibujado un panorama poco alentador para los inversores en las últimas semanas. Sin embargo, De la Lastra insiste en que "para un inversor value, este contexto más exigente permite al mercado diferenciar entre buenos y malos negocios, entre aquellos que pueden obtener resultados de una manera consistente frente a otros que solo generan resultados en entornos de fuerte crecimiento económico".
Exposición a Asia
El presidente de la firma desde el pasado mes de julio explica en su carta a los inversores cómo han reducido significativamente su exposición directa a Asia en los últimos meses, desde el 9,67% en octubre de 2014 hasta el 4,75% en la actualidad.
En inversiones indirectas, señala que se trata de compañías que aunque no están domiciliadas en Asia, tienen una parte importante de su negocio allí, destacando dos sectores, el de automoción con BMW y Volkswagen, y el de ascensores.
En los dos primeros casos, De la Lastra considera que "el mercado (sobrerreaccionando a los acontecimientos) está asignando un valor negativo a su negocio en China, lo que aumenta el potencial de revalorización de las compañías". Por eso han decidido mantener ambas posiciones en cartera.