El consenso apunta a que no habrá cambios en el precio del dinero, aunque la Fed optará por eliminar la promesa implícita de tipos bajos durante un periodo de tiempo considerable de los últimos tiempos.
Ahora bien, tal y como señala José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, "la mayoría se inclina por la introducción de otro término", como paciencia, cautela o prudencia para "reflejar la aproximación titubeante al inicio en la normalización de los tipos de interés".
En este sentido, los analistas de Barclays, que mantienen su estimación de que el primer incremento de los tipos se producirá en junio de 2015 (con los riesgos inclinados a que este aumento se retrase), añaden que la autoridad monetaria indicará también que los futuros movimientos en el precio del dinero dependerán "de los datos".
Sobre las nuevas previsiones económicas de la Fed, la firma británica ve probable que se revisen moderadamente al alza las de crecimiento, con un descenso rápido de la tasa de desempleo, y que continúen las expectativas de un movimiento a la baja en la inflación.
De la misma opinión son los expertos de Danske Bank, quienes recuerdan que los precios se mantienen por debajo del objetivo del 2% de la autoridad monetaria, "mientras que el mercado laboral sigue mejorando, con un informe de empleo de noviembre sólido y señales que apuntan a que el crecimiento salarial también se está recuperando".