La Fed ha decidido subir los tipos de interés en un cuarto de punto y prevé una subida gradual hasta el 1,4% a finales del 2016, del 2,4% en 2017, algo por debajo del 2,6% previsto en 2017 en su última reunión. "El FOMC espera que con los ajustes graduales en la política monetaria, la actividad económica continuará expandiéndose a un paso moderado y los indicadores del mercado laboral continuarán fortaleciéndose", ha comunicado el banco central.
El lenguaje del comunicado y de Yellen durante la rueda de prensa será, por tanto, el catalizador clave. O lo que es lo mismo la velocidad y niveles de tipos a futuro a los que apunten ambos. Y es que, el consenso aguarda un anuncio de "gradualidad" y extrema dependencia de los datos, y ahí podrían llegar las sorpresas.
Así, Luke Bartholomew, gestor de inversiones de Aberdeen, advierte que el incremento será "bastante regular, pero no tanto como el mercado espera", pues "el desempleo se ha reducido de forma significativa, hay señales provisionales de que el crecimiento de los salarios está repuntando y los tipos de interés necesarios para en última instancia estabilizar la economía a largo plazo probablemente son más altos que lo que la gente piensa en este momento".
De hecho, Capital Economics afirma tajante que la Fed tendrá que abandonar su filosofía "gradual" con los tipos llegando a casi el 2% a finales del año que viene y al 3,5% para el cierre de 2017.
¿Dos o tres subidas de tipos?