La Policía Federal brasileña registradó hace unos días el domicilio particular del expresidente, junto a otras propiedades a su nombre e incluso la casa de uno de sus hijos antes de detenerle, tras haber segurado que cuentan con pruebas para ello. El registro se debe a las confesiones de varios dirigentes de Petrobras que han admitido la financiación ilegal del gobierno de Lula Da Silva y la campaña electoral de Rousseff en 2010. Tras ser llevado a declarar por la policía, Lula da Silva salió libre.
Dirigentes de la constructora brasileña Andrade Gutiérrez, en prisión por el escándalo de corrupción de la compañía Petrobras, dieron a conocer que la petrolera estatal financió ilegalmente la campaña electoral de la presidenta Dilma Rousseff en el año 2010, igual que hicieron con el expresidente Lula Da Silva.
Andrade Gutiérrez, la segunda mayor constructora del país, realizó un pago de 2,5 millones de dólares, camuflado en forma de contratos con una agencia de comunicación, para financiar la campaña de la actual presidenta del país.
Medios brasileños fueron quienes dieron a conocer el escándalo, el cual ha sido confesado por algunos de los dirigentes encarcelados, los cuales decidieron colaborar con la investigación a cambio de una reducción de la pena.
La investigación del caso de corrupción que terminó con el encarcelamiento de estos dirigentes ‘chivatos’ de la petrolera comenzó hace meses. El caso ya conocido como Petrolao, que supuso un desvío de 2.000 millones de dólares de Petrobras durante los dos mandatos del expresidente Luiz Lula da Silva, de 2003 a 2011, y el primero de la actual presidenta y sucesora Dilma Rousseff, sigue coleando.