La Bolsa estadounidense abría en rojo, a pesar del buen dato de empleo conocido en la primera economía mundial. El consenso había calculado la adición de 235.000 nuevos puestos de trabajo el mes pasado, pero finalmente la cifra se ha acelerado hasta los 295.000, aunque el dato de enero se ha revisado a la baja hasta 239.000, desde los 257.000 iniciales. Por su parte, el paro cae desde el 5,7% y frente al 5,6% estimado. Mientras, los salarios por hora trabajada repuntan un 0,1%, aunque se había previsto un ascenso del 0,2%.
Barclays era algo más optimista, y apuntanba a que la cifra rondar los 250.000, sin embargo, tras el dato ADP de empleo privado (212.000) y aún reconociendo la "volatilidad" inherente a este indicador, afirmaba que había ciertos riesgos a la baja para su estimación. "Esperamos una moderación en el ritmo de creación de empleo tras el fuerte aumento de la contratación de los últimos trimestres y el informe ADP de febrero apoya ampliamente este punto de vista", señalan estos expertos.
Sin embargo, las buenas cifras conocidas al otro lado del Atlántico vuelven a poner sobre la mesa el principal elemento de volatilidad que cad cierto tiempo resurge en el mercado. "Unos buenos datos de empleo darían argumentos a los que defienden dentro y fuera de la autoridad monetaria norteamericana que es necesario iniciar el proceso de subidas de tipos tan pronto como este verano. En sentido contrario, unas cifras por debajo de lo esperado creemos que retrasarían las expectativas al respecto", recuerdan los analistas de Link Securities.
En este contexto, explican que "la reacción a corto plazo del mercado en ambos casos es complicada de anticipar, aunque seguimos pensando que a medio plazo lo mejor para las Bolsas es que la Fed se vea obligada a incrementar el precio del dinero como consecuencia de la fortaleza económica".
La perspectiva de una subida de tipos más temprana de lo esperado vuelve a suponer un empujón alcista para el dólar. El euro ya ha perdido el nivel de los 1,10 y cotiza en 1,08 dólares, mínimos de 2003. Técnicamente, desde Citi señalan que los 1,085 serían el siguiente nivel de soporte, mientras que la primera zona de resistencia, muy lejos, se encuentra en 1,124 dólares.