Con presencia en el 85% de los centros de datos españoles, Fibernet tiene un futuro prometedor por delante, atendiendo tanto a su expansión internacional, con importante presencia en Latinoamérica y mirando a Europa, como a sus nuevas herramientas de seguridad. Estas permiten además de la transmisión de datos a través de la fibra óptica, saber si hay algún problema, o si se está produciendo algún tipo de error. Esther Gómez, directora general de la compañía, ha hablado para DIRIGENTES, dejando claro esta y otras cuestiones sobre fibra óptica y Fibernet.
1. ¿En qué momento se encuentra el sector tecnológico español?
La pregunta es muy amplia. De forma general, puede decirse que se encuentra en una situación complicada, en una encrucijada. La sociedad del conocimiento avanza imparable, pero ninguna universidad española está entre las cien mejores del mundo; la globalización acerca mercados y la entrada por precio bajo de mano de obra es cada vez más difícil (ej. China); las ayudas europeas se han desplazado hacia el este (ej. Polonia, Rumanía); y la Administración Española solo ayuda a los gigantes que ya parten de una situación de dominio. Asimismo, para mantener rentabilidad en mercados libres de intervencionismos estatales es imprescindible innovar continuamente (requiere inversión + conocimiento) y utilizar estrategias que mejoren la productividad, tanto orientadas a los medios de producción (ejemplo robotización – Corea), como a la organización del trabajo (ejemplo "software factories"). Sin duda, la tecnología cada vez tiene, y seguirá teniendo, más protagonismo en nuestras vidas. Y Fibernet es una empresa cien por cien tecnológica, así que esperamos seguir estando presentes, como referente, en este mercado complicado y cambiante.
2. ¿Qué postura ha tomado Fibernet en el actual momento de inestabilidad económica?
Como empresa es imprescindible adaptarnos a las circunstancias de cada momento, y tenemos que ser un poco camaleónicos. La situación de crisis es común para todos, tanto para nosotros como para nuestros competidores, y todos tenemos que tratar de bregar con ella de la mejor forma posible. E igual que están haciendo otras empresas extranjeras que ven a España como un mercado objetivo para su desarrollo internacional, nosotros estamos obligados a desplegar alas y tener presencia en otros países. Eso nos permitirá compensar las situaciones más críticas de unos mercados con otros e incorporar mejoras en nuestros productos atendiendo a las idiosincrasias de los distintos países. Dicho así parece sencillo, y es una estrategia que hemos tenido que abordar muchas empresas. El triunfar o no, o hacerlo antes o después, ya depende de las estrategias de cada uno y cómo de atractivas sean las soluciones para el nuevo mercado.