Las perspectivas de inflación de la Zona Euro ya se han visto lastradas por una fuerte caída del precio del petróleo y la desaceleración del crecimiento mundial, y la volatilidad del mercado está agravando el problema, ha opinado Benoit Coeure a un periódico alemán.
"Si eso (volatilidad) se prolonga durante demasiado tiempo, también puede aumentar el riesgo de que se retrase un aumento de la inflación", explica Coeure.
Las acciones de los bancos de la Zona Euro han perdido casi un 30% desde el inicio del año entre preocupaciones sobre su rentabilidad, aumentando potencialmente el coste del capital para los bancos y frenando los préstamos, informa Reuters. Eso podría reducir la eficacia del programa de compra de 1,5 billones de activos del BCE, su herramienta clave de la política monetaria.
El BCE está comprando activos, en su mayoría bonos del gobierno, para impulsar el crédito y elevar la inflación a su objetivo de casi el 2 por ciento desde alrededor de cero, después de tres años consecutivos de no alcanzar esa meta.
Coeure dijo que los bancos se enfrentaban a una baja rentabilidad y algunos estaban sufriendo un alto nivel de morosidad, un legado de la crisis económica europea. Pero también son más resistentes que en el pasado, gracias a años de ampliaciones de capital. "Ninguno de estos desafíos son nuevos: han sido claramente identificados, requieren una acción contundente y se resolverán con el tiempo", explica el dirigente del BCE.