El objetivo del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, estaba claro: "reducir la tasa de transmisión para el 1 de diciembre". Para ello, se necesitaba una "gran respuesta global urgente" en forma de fondo de 1.000 millones de dólares.
Recaudar ese dinero está siendo muy complicado ya que la falta de compromiso unida al desconocimiento del virus ha sido el gran obstáculo para conseguir frenar el ébola. En cambio, empresas como Facebook se mostraban más conscientes del virus que cualquier gobierno. Mark Zuckerberg, creador de la red social, donaba el pasado mes de octubre 20 millones de euros concienciado en que "tenenos que controlar el virus en un corto plazo de tiempo para que no se convierta en una crisis sanitaria mundial de larga duración".
Junto con su esposa, Priscilla Chan, Zuckerberg hacía pública su donación a los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). "La epidemia se encuentra en un momento crítico. El virus ha contaminado a 8.900 personas hasta hoy, pero se expande rápidamente y hay predicciones que apuntan a que en varios meses podrían estar contaminadas un millón de personas, quizá más, si no se hace nada para combatirlo", aseguraba Zuckerberg en su comunicado.
Bill Gates