En total, seis de cada 10 ejecutivos dijeron que apoyan el plan firmado en Bruselas, según un sondeo organizado por el grupo empresarial Instituto de Directores (IoD, por sus siglas en inglés), y algo similar se desprende de un estudio de la organización de fabricantes llamada EEF.
A pesar de la mayoría prefiere seguir en la UE, el 31% de los miembros del IoD preguntados dijeron que quieren ver a Reino Unido abandonar Bruselas, al tiempo que un 9% sigue indeciso. Por su parte, el estudio de EEF expone que sólo el 5% de sus miembros apoya una salida, pero una cuarta parte siguen indecisos.
Burocracia inútil y excesiva
"El primer ministro ha luchado duro para obtener este acuerdo y ha conseguido cambios positivos. En especial, la reducción de la carga de la burocracia inútil o excesiva. Las empresas deberán sopesar las reformas al considerar las ventajas y desventajas de la adhesión a la UE", explicó Simon Walker, director general del Instituto de Directores.
Sin embargo, Walker se mostró preocupado al conocer que un 25 % de las empresas no hayan discutido todavía el tema del Brexit ni hayan tomado una decisión definitiva ante el importante referéndum. "La cuestión es, por supuesto, mucho más amplia que este acuerdo concreto. Nuestros miembros están preocupados acerca de la forma en que la UE funciona en algunas áreas", puntualizó el directivo.