¿Cómo describe su experiencia en el último año desde que asumió la gestión del Fidelity Funds America Fund a comienzos de junio de 2014?
No ha habido ningún cambio significativo. Llevo 4 años invirtiendo en Estados Unidos, previamente globalmente, con lo que mi proceso es maduro y no tuve que adaptar nada. Mismo proceso, misma actividad cada día. Podríamos decir que soy ‘aburrido’…
¿Cuáles son los mayores retos para un gestor de fondos hoy día con la feroz competencia?
Mantenerse frío e independiente. Como inversor, el acceso a la información ahora es universal e instantáneo. Pero datos e información es diferente. Tener la capacidad y el tiempo para analizar los datos y tener el temperamento para esperar hasta que la oportunidad adecuada aparezca es importante. Como gestor, la presión sobre el performance a corto plazo, derivado del acceso a la información sobre los fondos que existe hoy, puede ser una dificultad. En Fidelity miramos a largo plazo lo que en sí ya es una ventaja competitiva, pues la mayoría del mercado está operando a muy corto plazo.
¿Dónde recomendaría invertir a los inversores españoles?