Aunque los cajeros automáticos de las entidades griegas fueron reabiertos el lunes por la tarde, muchos ancianos que no usan tarjetas de crédito o débito no han podido acceder a sus pensiones. Una tarea difícil teniendo en cuenta que sólo 1.000 sucursales han sido abiertas. Los jubilados han tenido que esperar largas colas y aglomeraciones para retirar los 120 euros que la banca ha establecido para esta semana.
Esa limitación afecta sólo al desembolso de efectivo y no corresponde a problemas en el pago de las pensiones, que en la mayoría de los casos han sido abonadas con puntualidad en las cuentas. Sólo la caja de los autónomos anunció el martes que este miércoles transferirá la mitad de las pensiones a sus 370.000 asegurados y el resto lo abonará en los próximos días.
Mientras, los bancos se han comprometido a extender lo antes posible tarjetas de crédito o débito a todos los pensionistas, para que puedan retirar en cajeros los 60 euros diarios que rigen para el resto de la población, así como hacer todo tipo de pagos en comercios, gasolineras o establecimientos que acepten tarjetas.
La decisión anunciada a última hora del martes por el Ministerio de Finanzas de repartir esos pagos en tres días, por orden alfabético, ha sorprendido a muchos jubilados, que no habían escuchado esas instrucciones.
Pese a que el Ministerio de Finanzas reiteró que los depósitos bancarios seguirían siendo seguros después del referendum del próximo domingo sobre los términos de un acuerdo de rescate con los prestamistas internacionales que el Gobierno ha rechazado, es una realidad que la duda se ha instalado entre la población helena, que se agolpa cada día en los cajeros para retirar sus 60 euros diarios.