Los principales índices bursátiles europeos y estadounidenses cerraron ayer de forma mixta, en una sesión en la que Grecia y el petróleo volvieron a ser protagonistas. Durante gran parte de la jornada las bolsas europeas se decantaron por consolidar los fuertes avances del día precedente, subidas que fueron motivadas tanto por el fuerte repunte experimentado por el precio del crudo como por el mayor optimismo reinante en los mercados en relación a la crisis griega, al mostrarse el nuevo Gobierno del país más dialogante y con intención de alcanzar acuerdos con sus acreedores y/o socios en la Zona Euro. Así, los positivos indicadores económicos que se dieron a conocer durante la sesión, especialmente los índices adelantados de actividad de los sectores de servicios que, tanto en la Zona Euro, con la excepción de Francia, como en EEUU mostraron una pequeña aceleración del ritmo de expansión de la actividad en el mes de enero, no fueron suficiente para animar a los inversores a seguir tomando nuevas posiciones en renta variable. El principal motivo para no hacerlo fue el recibimiento que la propuesta griega de intercambio de bonos fue teniendo en los distintos gobiernos e instituciones de la Zona Euro. Si tanto el Gobierno francés como el italiano se habían mostrado conciliadores con el nuevo Gobierno griego, tras mantener sendas reuniones con miembros de éste, aunque no habían apoyado explícitamente su plan, ayer el FMI, el BCE y, nuevamente, el gobierno de Alemania, volvieron a pedir a Grecia que cumpla sus compromisos si quiere que el plan de rescate actual llegue a su término. El mencionado canje de bonos, especialmente la parte en la que entran en juego la emisión de deuda perpetua, es considerada por el FMI y por el BCE como una reestructuración de la deuda griega, algo que no están dispuestos a permitir.
Es más, pocas horas después de que el ministro de Finanzas griego, Varoufakis, se reuniera con el presidente del BCE, Draghi, esta institución anunció que dejaba de admitir la deuda griega como colateral. En este sentido, recordar que el BCE emitió un waiver (dispensa) para que esta deuda, actualmente calificada con el grado de no inversión (bono basura) fuera aceptada a cambio de financiación barata. Este hecho permitía a Grecia seguir emitiendo deuda ya que los bonistas podían descontarla en el BCE. Sin embargo, la máxima autoridad monetaria de la región dijo ayer que cancelaba la "dispensa" por las dudas de que el programa que parece dispuesto a aplicar el Gobierno de Grecia impidiera la llegada a buen puerto del actual plan de rescate del país. Este duro golpe a las aspiraciones del Ejecutivo heleno se supo ayer a última hora, poco antes de que cerrara Wall Street, mercado que se vino abajo tras el anuncio como también lo hizo el euro, que perdió todo lo ganado en los últimos dos días en poco tiempo. Entendemos que este factor será hoy el que presione a la baja a los mercados de valores europeos desde su apertura. Hoy Varoufakis se reúne en Berlín con el todopoderoso ministro de Finanzas alemán Schäuble, que entendemos que le reiterará la negativa de su Gobierno a cualquier modificación del acuerdo. La crisis griega entra así en una fase complicada en la que las posturas parecen haberse distanciado nuevamente. La pelota queda ahora en el tejado del Gobierno de Grecia que deberá acudir a la reunión de la próxima semana del Eurogrupo con nuevas propuestas. Mientras tanto, los mercados de valores europeos se mantendrán tensionados, moviéndose en función de las declaraciones, rumores o noticias que se publiquen sobre el estado de las negociaciones.
El otro factor que entendemos también se convertirá en un lastre cuando abran hoy las bolsas europeas es el precio del crudo, que ayer se desplomó cerca del 8% tras conocerse que los inventarios en EEUU crecieron en la última semana muy por encima de lo esperado. Como dijimos ayer, la producción actual supera en casi dos millones de barriles al día a la demanda. Ello está provocando la acumulación de masivos inventarios que seguirán presionando a la baja los precios hasta que los productores más ineficientes dejen el mercado. No obstante, eso no va a ocurrir en el corto plazo ya que una de las características de este sector es que las inversiones son muy elevadas (capex), pero una vez realizadas los gastos operativos de extracción (opex) son bajos por lo que las compañías están en estos momentos produciendo a toda capacidad con objeto de generar la mayor caja posible para poder así pagar sus deudas. Es por ello factible que durante el primer semestre veamos precios del crudo por debajo de los actuales.
Por último, señalar que hoy publican resultados compañías de la importancia de Daimler, Sanofi, AstraZeneca y Volvo, en Europa, y de Twitter, LinkedIn y News Corp en Wall Street, aunque, como hemos señalado, la atención de los inversores la monopolizarán Grecia y el precio del crudo.
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