La empresa Uber de servicio alternativo de transporte urbano cesó el miércoles sus actividades en Bruselas, Bélgica, acatando una sentencia del Tribunal de Comercio de la capital belga, que la declaró ilegal a finales de septiembre pasado.
En un comunicado, la compañía estadunidense lamentó que la legislación local sobre el sector del taxi, con 20 años de antigüedad, está "evitando la competencia y bloqueando la elección del consumidor". La empresa afirmó que la decisión del tribunal belga "afectará a decenas de miles de personas que confían en los servicios de Uber".
Además, informó del impacto que tendrá sobre los "cientos de ciudadanos" que ofrecen sus servicios a través de la aplicación para celulares con el fin de completar sus ingresos y "apoyar a sus familias".
Desde su llegada al mercado belga, hace dos años, Uber ha motivado protestas y se ha enfrentado a diversas quejas de las compañías locales de taxis, que le acusan de competencia desleal.
Agujero de seguridad