Muchos años de experiencia, talento y pasión por la gastronomía han convertido en realidad el sueño de un joven cocinero escocés, formado en restaurantes de alta cocina de Inglaterra y Francia, y vinculado a hoteles de gran categoría en España.
Junto a sus socios Lucía, Christofer y Nacho, Andy iniciaba la pasada primavera una nueva andadura en su exitosa carrera, revolucionando el barrio de Chamberí con el personalísimo concepto de La Pilla. Recetas únicas en una amplia y desenfadada carta de temporada, que permite medias raciones o completas, ideales para compartir a cualquier hora del día, y dar paso, a base de sofisticados cócteles y combinados, a una animada sobremesa hasta el inicio de la madrugada.
El espacio
Situado en la calle Almagro, junto a la glorieta de Alonso Martínez, su estratégica localización es una de sus muchas fortalezas. Distribuido en dos plantas, rompe con el señorial barrio a base de un look cálido y depurado, basado en el menos es más y firmado por los mismos propietarios.
Las dos salas de la planta baja, de bucólica inspiración, quedan definidas por alegres detalles como la colorida tapicería de sus sillas, discretos motivos florales o unas simpáticas lámparas sombrero que perpetúan el calor primaveral durante todo el año. Un espacio alegre y desenfadado que irradia optimismo y bienestar. La planta superior cuenta también con dos salas, vestidas en este caso de una fusión industrial-chic, pero igualmente acogedoras.