La producción mundial de aceite de oliva de la campaña 2016/2017 disminuirá alrededor del 20% con respecto a la campaña anterior. Estas cifras son previsiones del Consejo Oleícola Internacional, aunque los datos oficiales se conocerán en noviembre de este año.
Según estos datos provisionales, la producción ha caído, en general, en todos los países productores, aunque especialmente se ha sufrido dicha caída en los productores europeos, donde la producción en conjunto caerá un 25%. En el caso de España, la producción se reducirá un 8% con respecto a la campaña anterior, hasta las 1,28 millones de toneladas. Eso sí, España seguirá representando más del 50% de la producción mundial. También Italia, Grecia y Portugal verán reducidas sus producciones, en un 61%, 39% y 30%, respectivamente. El resto de países miembros del COI (que juntos suman el 98% de la producción aceitera mundial) reducirán su producción un 7% en conjunto. Dentro de este grupo Turquía será el único país que incrementará su producción, concretamente un 24%.

Aumento en los precios
En cuanto al consumo, la demanda de aceite sigue superando ampliamente a la oferta. El consumo mundial en esta última campaña será un 13% superior a la oferta. Según los datos del COI, la demanda mundial supera a la oferta desde los últimos diez años.
Este aumento de la demanda está derivando irremediablemente en un incremento de los precios. En general todos los grandes productores están experimentando importantes aumentos en los precios en origen. En Italia, por ejemplo, el precio a finales de mayo alcanzaba los 5,91 €/kg, lo que supone un 66% más que un año antes. En Grecia el aumento ha sido del 30%, y se sitúa en los 3,76€/kg. Y en Túnez la subida ha sido del 28% y el precio en origen alcanzó los 4,25€/kg.