¿Qué aporta la realidad virtual a los viajeros? ¿Puede perjudicar a la experiencia del viaje?
La realidad virtual no destruye la sensación real de viajar pero nos ofrece la posibilidad de promocionar un destino como si estuvieras allí, y es una forma totalmente diferente y muy novedosa.
Por ejemplo, si tú vas con tu pareja a una agencia de viajes con la idea de ir a la República Dominicana, a Playa Bávaro, acto seguido el agente te ofrece un folleto y suelta una retahíla de posibles hoteles donde alojarse. Si el agente ha estado en uno de ellos será ese el que principalmente te recomiende; si no ha estado en ninguno, probablemente te encuentres con que el agente te dirá que son todos muy similares, con todo incluido, restaurantes…y finalmente el cliente, siendo todos parecidos, elegirás el más barato. Esto es una forma de vender, pero existen otras que permiten interactuar más con el cliente, como la realidad virtual.
¿Cómo va a cambiar la realidad virtual la comercialización de viajes y experiencias?
En el mismo ejemplo de Playa Bávaro, el cliente podrá ver in situ las habitaciones de los hoteles, los restaurantes, el tamaño del resort, de la piscina…, pero no en un folleto, sino a tamaño real como si estuviera en el hotel.