Christine Lagarte ha mandado una cata al primer ministro griego, Alexis Tsipras, en la que asegura su compromiso para que las negociaciones sobre la deuda del país heleno continúen. La intención de la dirigente del organismo internacional es calmar los ánimos después de la supuesta filtración por parte del portal digital activista WikiLeaks.
Según dijo Lagarde, lo que WikiLeaks ha filtrado como una conversación transcrita entre dirigentes del FMI, donde se sugería que miembros del organismo podrían amenazar con dejar de lado las negociaciones del rescate para obligar a los prestamistas europeos a ofrecer más ayuda, es totalmente falso.
En la carta que la directora gerente del FMI ha mandado a Tsipras explica: "Cualquier especulación de que el personal del FMI consideraría utilizar un evento crediticio como una táctica de negociación es simplemente un disparate".
Sobre el acuerdo que están negociando entre ambas partes, el cual Lagarde opina que debería colocar a Grecia en el camino de un crecimiento robusto e ir restaurando gradualmente la sostenibilidad de la deuda, la dirigente francesa ha asegurado: "mi visión de las actuales negociaciones es que estamos aún a una buena distancia de tener un programa coherente que yo pueda presentar a nuestro Directorio Ejecutivo".
Lagarde ha cumplido con las exigencias del primer ministro griego y ha salido públicamente para aclarar la posición del FMI después de que la web WikiLeaks publicara lo que dijo era una transcripción de una conferencia telefónica realizada el 19 de marzo entre tres funcionarios de alto cargo del prestamista internacional.