El repunte del mercado bajista se ha materializado, pero los sólidos datos del mercado laboral estadounidense de noviembre enfriaron la narrativa dovish de los mercados, creando un panorama mixto para lainflación estadounidense, dado que se mantienen las tensiones sobre el componente de servicios. La Fed, por su parte, ralentizó el ritmo de subidas de tipos, pero reiteró que su trabajo está lejos de haber terminado. Creemos que los bancos centrales, incluido el BCE, caminarán sobre la cuerda floja de las políticas, ya que el riesgo de cometererrores es elevado.
Por otra parte, observamos un aumento de los riesgos geopolíticos enEuropa y Estados Unidos. En los mercados emergentes, la aceleración dela reapertura en China debería traducirse en un rebote antes de loprevisto, en un momento en que Europa seguirá en recesión y EE.UU. enmarcada desaceleración. Esto pone de relieve una característica clavede las perspectivas para 2023: la fuerte asincronía regional de los ciclos económicos, que podría traducirse en oportunidades para los inversores.
Para los mercados, este contexto económico exige la confirmación de unrégimen de corrección a finales de 2022 y en el primer semestre de 2023, con la inflación en desacelerándose, pero aún por encima de los niveles normales. La fase de corrección estará impulsada por la recesión de los beneficios, que se materializará sobre todo en el primer semestre. Los inversores no deberían añadir riesgo, sino que, tras las recientes subidas, deberían volver a una postura más cauta enrenta variable y ser prudentes en general.
Desde una perspectiva de cross-asset, somos muy activos en la identificación de las oportunidades que ofrecen las discrepancias demercado y las asincronías en las políticas monetarias, que pronto se materializarán como respuesta a la ralentización del crecimiento y a la inflación más débil. Ahora, después de producirse el rebote como esperábamos, nos hemos vuelto prudentes respecto a la renta variable, con una postura neutral en EE.UU. y un posicionamiento aún cauto en Europa.
También hemos recortado nuestra opinión positiva sobre el crédito, después de participar en el rally, aunque seguimos siendo
ligeramente constructivos. También creemos que los inversores deberían buscar protección mediante coberturas, bonos del tesoro estadounidense y oro.