Endesa cierra la jornada con caídas del 1,39% hasta los 37,48 euros, mostrando una tendencia bajista que se acentúa en las últimas horas de negociación. La eléctrica pierde 0,53 euros respecto al cierre anterior.
El gráfico intradía revela una sesión volátil que comenzó en torno a los 38,01 euros y experimentó un descenso progresivo hasta tocar mínimos en 37,50 euros. La presión vendedora se intensifica en la recta final, alejando al valor de la resistencia que marca los 38 euros.
La cotización de Endesa refleja el nerviosismo del sector eléctrico español, lastrado por las incertidumbres regulatorias y la evolución de los precios energéticos. Los inversores mantienen cautela ante este gigante del IBEX 35.
La ruptura a la baja de los 37,50 euros podría abrir espacio para nuevos retrocesos hacia la zona de los 37 euros. El comportamiento de mañana será clave para determinar si esta debilidad es puntual o marca el inicio de una corrección más profunda.
