La renta variable parece un mercado más complicado e incierto para este 2023 por las muchas incertidumbres que se otean en el horizonte. Por eso, Wolf von Rotberg, estratega de renta variable de J. Safra Sarasin Sustainable AM, recomienda ser selectivo y apostar por los emergentes.
2023 ha comenzado de manera positiva para los mercados de renta variable, ¿hay un exceso de optimismo en las bolsas?
Ha habido varios catalizadores positivos que han apoyado el repunte en lo que va de año, como el desvanecimiento de los temores a una recesión en Europa, ya que podría evitarse el racionamiento energético, y el sorprendente fin de la política china de cero Covid. Sin embargo, no creemos que todo esté solucionado todavía. Las presiones inflacionistas subyacentes persisten, tanto en Estados Unidos como en Europa. En consecuencia, los bancos centrales se mostrarán reacios a relajar su política hasta que observen una tendencia a la baja de la inflación de los servicios. En este contexto, prevemos que los mercados de renta variable se mantengan volátiles y recomendamos ser selectivos en lugar de perseguir las subidas.
¿Qué conclusiones se pueden extraer de la temporada de resultados en Wall Street que ya está más avanzada?
El cuarto trimestre ha sido un poco decepcionante. Menos empresas de lo habitual han logrado superar las expectativas de beneficios con sus resultados y los márgenes han retrocedido a niveles en los que se encontraban por última vez en el primer trimestre de 2021. Los beneficios también han bajado en comparación con el trimestre anterior, lo que supone la primera caída trimestral desde el tercer trimestre de 2021. Como resultado, las cifras de previsiones del consenso han seguido bajando, lo que hace que las valoraciones actuales del mercado de renta variable sean difíciles de justificar.
Algunos analistas y gestores están coincidiendo en que este año Europa lo hará mejor que Estados Unidos por las valoraciones que hay en bolsa y por ese cambio al value, ¿crees que será así?
Es cierto que la renta variable europea sigue presentando valoraciones atractivas y creemos que, en particular, los bancos europeos deberían seguir beneficiándose del actual nivel de tipos. Sin embargo, el rendimiento relativo de la renta variable europea en los últimos tres meses se acerca ya a un máximo histórico y la reciente fortaleza del euro pesará sobre los beneficios empresariales, lo que nos hace ser prudentes a muy corto plazo. Sin embargo, de cara a finales de 2023, Europa, o más concretamente la eurozona, se encuentra en una buena posición para seguir ganando terreno a Estados Unidos.
Las principales tecnológicas americanas han anunciado grandes paquetes de recompras de acciones, el triple que el año pasado, ¿qué lectura cabe hacer de este movimiento?
Creo que hay que tener cuidado y no hacer demasiadas interpretaciones. Si nos fijamos en el volumen total de recompras anunciado hasta la fecha (13.02.23), que asciende aproximadamente a 180.000 millones de dólares en Estados Unidos, dos empresas representan dos tercios de este monto. Por otra parte, si nos fijamos en las empresas tecnológicas, las expectativas eran bastante bajas tras un pésimo 2022 para el sector. Los débiles resultados y los decepcionantes beneficios de los últimos trimestres hicieron que el mercado no esperara gran cosa y que fuera fácil sorprender al alza. Una vuelta a los niveles de 2021 fue suficiente para ayudar a alimentar el rebote a principios de este año.