Las bolsas europeas consiguieron frenar el pasado viernes el desplome que sufrieron durante la jornada anterior, ya conocida como el «jueves negro». Sin embargo, este lunes han vuelto a caer en picado y los principales índices se han resentido.
Las pérdidas se debieron al anuncio de una nueva oleada de aranceles por parte de Estados Unidos, en el marco de una política comercial agresiva impulsada por el presidente Donald Trump. La posibilidad de una apertura al diálogo por parte del mandatario ha ayudado a calmar, parcialmente, el nerviosismo en los mercados.
La apertura de las bolsas en Europa mostró descensos moderados, inferiores al 1%, lideradas por Madrid con una caída del 0,99%, seguida por Milán, París, Fráncfort y Londres. El índice Euro Stoxx50, que reúne a las principales compañías del continente, retrocedió un 0,72%. Sin embargo, la jornada fue especialmente difícil para el sector bancario, con los bancos del IBEX 35 encabezando las pérdidas del selectivo.
El Banco Sabadell cayó un 4,56%, mientras que CaixaBank, BBVA, Bankinter y Santander también sufrieron descensos de entre el 3,22% y el 3,99%. Apenas media hora después de la apertura, las caídas eran aún más pronunciadas, con Sabadell desplomándose un 6,80%. Estas entidades se vieron especialmente afectadas por el temor a una desaceleración económica global y un repunte de la inflación, consecuencias previsibles del endurecimiento comercial.
En contraste, algunas empresas como Telefónica (+0,72%), Iberdrola (+1,34%) y Cellnex (+1,42%) lograron cerrar en positivo. A las 9:15 horas, el IBEX 35 se situaba por debajo de los 13.000 puntos, concretamente en 12.994,4, tras un descenso del 1,5%. El índice ya había retrocedido un 1,19% el jueves.
