Con sus defectos y virtudes, el Gobierno trata de enmendar los numerosos obstáculos que ponen las leyes y administraciones españolas a la creación de empresas y a su crecimiento. No en vano este martes se aprobó la publicación del Anteproyecto de Ley para la Creación y Emprendimiento Empresarial para su consulta pública. Es decir, se abre un espacio para que los interesados puedan realizar sus aportaciones.
Se trata de un proyecto relacionado con el Plan de Recuperación pero que el Ministerio de Asuntos Económicos y ya tenía en mente, por ello se realiza a través de los cauces habituales para este tipo de leyes. Fuentes del Ministerio explican que esta normativa pretende facilitar la actividad empresarial, el nacimiento de empresas y su desarrollo.
Hay que tener en cuenta que España tiene casi 2,5 millones de empresas de menos de 10 trabajadores (el 94,4% del total), lo que explica que la productividad continúe estancada y que los negocios tengan poco margen de maniobra ante situaciones como la crisis de la pandemia. Por ello, el Ministerio se propone favorecer un clima en el que se creen más empresas y que estas puedan crecer.
En particular, se nombran varios propósitos que pueden conseguirse con esta nueva ley: aumentar la productividad, crear empleo, aumentar la inversión y atraer capital humano y tecnológico. Esos son los pilares de los que la economía española debe nutrirse para elevar su capacidad de crecer en los próximos años. No obstante, se aclara que no se trata de forzar a las empresas a que sean más grandes sino de dar facilidades para que lo sean.
Esta norma complementa a la recientemente publicada Ley de Startups y forma parte de un trío de leyes que será completado con una ley relativa a los concursos empresariales. Esta ley ‘Crea y crece’ contempla tres frentes distintos para lograr sus objetivos: agilizar la creación de empresas; facilitar el crecimiento y luchar contra la morosidad; y mejorar el ecosistema de financiación para el crecimiento empresarial.