La Reserva Federal celebra su reunión mensual de septiembre con la vista puesta en el tapering y en el mensaje que de Jerome Powell en la sala de prensa. El consenso de mercado no espera cambios, ni anuncios importantes. Pero sí se espera que se comience a hablar de la retirada de estímulos, aunque no se espera que llegue el anuncio oficial hasta el mes de noviembre o diciembre. Eso sí, los expertos subrayan la importancia de la comunicación, hasta ahora acertada, por parte de la Fed.
Tapering
“La reunión de la Fed de este mes gira en torno al tapering. Powell ha llevado a los inversores a pensar que este podría ser el mes en el que la Fed avise de que el tapering se aproxima, preparando así el escenario para un anuncio más formal en noviembre y el tapering a partir de diciembre”, asegura James McCann, Economista Jefe Adjunto de Aberdeen Standard Investments.
En este sentido, Franck Dixmier, director de Inversiones Global de Renta Fija de Allianz GI, señala que la Fed debería consolidar las expectativas de los inversores aclarando sus intenciones en su reunión de septiembre. Sin embargo, “debe actuar con cautela e indicar que las decisiones concretas sobre la reducción, lo que es más significativo, el momento y el ritmo de la reducción de las compras, se tomarán en una de las dos últimas reuniones de 2021, en noviembre o diciembre, y que se implementarían a finales de este año o principios del próximo año”, agrega.
Inflación
El tapering y la inflación volverán a ser los dos principales temas a tratar por parte del FOMC. De hecho, se prevé que la Fed revise sus previsiones de aumento de las cifras de inflación (gastos de consumo personal), con proyecciones que pasan del 3,4% al 4,2% en 2021, del 2,1% al 2,2% en 2022 y sin cambios en 2023 en el 2,2%.
Sin duda es un tema que preocupa a los expertos, ya que, como indica Axel Botte, estratega global de Ostrum AM, «la tesis de la inflación transitoria de la Reserva Federal, en la que se basa la actual política monetaria acomodaticia, se contradice cada vez más con los datos de las encuestas y las mediciones de precios”. El experto considera que las presiones inflacionistas tienen una base amplia y se deben, sobre todo, a las limitaciones de la oferta, más que a una mayor demanda, y a la reapertura.