Las consecuencias de la guerra comercial entre Estados Unidos y China son más que evidentes. Y los datos lo avalan: las compras chinas por parte de EEUU han disminuido un 95% desde 2016, según una información publicada por el medio South Morning China Post a partir de un estudio de Mergermarket.
El pasado año, los compradores chinos adquirieron en compañías estadounidenses 2.610 millones de euros menos que el año anterior. Aun así, esta bajada fue menor que en 2016, con un descenso de 47.850 millones de euros. Y es que los principales compradores del país, como HNA y Anbang, se han ido retirando en los últimos dos años. Con esto, Beijing busca recuperar el capital para fomentar el crecimiento interno.
Estos resultados, junto al resto de consecuencias del conflicto comercial, llevaron a un encuentro entre Pekín y Washington D. C este lunes. «Desde el principio, hemos creído que la disputa comercial entre China y Estados Unidos no es una situación positiva para ninguno de los países ni para la economía mundial. China actúa de buena fe, sobre la base del respeto mutuo y de igualdad, para resolver las fricciones comerciales bilaterales», señaló el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lu Kang.
Y es que, el auge de las tensiones comerciales y el proteccionismo también es alarmante para la Unión Europea. Desde Bruselas han admitido que, de seguir así, esta situación llevará consigo una presión a la baja en los precios.
RELACIÓN ENTRE CHINA Y EUROPA