Con la salida de Reino Unido, la Unión Europea (UE) ha perdido a uno de sus miembros, pero aún restan 27 países cuyas propias inquietudes dificultan la toma de decisiones. Esta misma semana ha quedado patente lo diferente que es la percepción entre un bloque de países que solicitó la puesta en marcha de eurobonos, entre los que se encuentran España, y el resto.
Desde distintos organismos se han pedido respuestas unificadas para hacer frente a un problema que afecta a todos los socios comunitarios. Hasta las propias organizaciones de la UE, como son el Comité Económico y Social Europeo (CESE) y el Banco Europeo de Inversiones (BEI), han reconocido esta necesidad.
En declaraciones a DIRIGENTES, la vicepresidenta del BEI, Emma Navarro, explica la importancia de que la UE «reaccione con fuerza y unida». La principal prioridad en el ámbito económico debe ser que los efectos de la crisis «sean temporales y que las empresas solventes puedan seguir funcionando tras la pandemia». Por ello, reclama que «las instituciones europeas deben ser parte de la respuesta».
Emma Navarro, vicepresidenta del BEI
Con respecto a las medidas que ya se han anunciado por parte del Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea o el propio BEI, como es el lanzamiento de un paquete financiero de 40.000 millones de euros para pymes, Navarro las define como «un primer paso». En esa línea, avanza que están en discusión nuevas medidas, ya que «el reto que tenemos por delante requiere mayores esfuerzos».
