Como no podía ser de otra manera, las idas y venidas en las reuniones de la OPEP+ están teniendo consecuencias en los mercados. Tanto es así que, de mantenerse los precios altos del petróleo, se podrían impulsar en gran medida las economías de los países emergentes.
Qué está pasando en el seno de la OPEP+
El cartel del petróleo y sus aliados no se ponen de acuerdo. Los integrantes se han encontrado con una piedra en el camino llamada Emiratos Árabes Unidos que no está dispuesto a apoyar la producción del crudo en los próximos meses si no se revisa su bombeo al alza y de cara a 2022.
Y es que parece que las relaciones entre Arabia Saudí, uno de los líderes principales interesado en retomar el bombeo del crudo ante una recuperación financiera y de demanda, y Emiratos Árabes se está complicando mucho.
“Los Emiratos Árabes Unidos estamos de acuerdo con un aumento incondicional en la producción, que es lo que requiere el mercado”, dijo el domingo a Bloomberg TV el ministro de Energía, Suhail Al Mazrouei, pero la decisión de extender el acuerdo hasta finales de 2022 fue “innecesaria hasta ahora. Tenemos de ocho a nueve meses en este acuerdo, y estamos hablando de mucho tiempo para discutir esto en una etapa posterior “.
El problema radicaría ahora en que todos los acuerdos de la OPEP+ requieren de la aprobación unánime, por lo que la negativa del país podría poner en peligro la iniciativa y aún no queda claro cómo quedará el nuevo plan, basado en aumentar la producción en 400.000 barriles diarios entre los meses de agosto y diciembre y extender el acuerdo respetando un reparto proporcional con la cuotas establecidas en abril de 2020 y extenderlo más allá de 2022. Esta última parte es la que levanta asperezas.


