La estructura de financiación de las empresas cotizadas españolas se ha transformado en la última década. Así lo señla el último informe del Servicio de Estudios de BME con datos a cierre de 2021, que destaca que en la última década, la financiación bancaria de las compañías del índice Ibex 35 ha pasado del 49,6% al 26,3% del total de su pasivo financiero. Por su parte, los recursos materializados en títulos de deuda registrada en los mercados representan ya el 54,9% frente al 39,7% de hace diez años.
El aumento de la financiación a través de los mercados financieros por parte de las grandes empresas españolas ha sido constante, lo que provoca una menor dependencia del crédito bancario. Prueba de este incremento es la evolución del número de compañías españolas emisoras de deuda que ha pasado de 24 en 2011 a 111 en 2021.
“Esta estructura más diversificada favorece la resiliencia de las compañías ante situaciones de tensionamiento financiero y de contagio de crisis del sistema bancario a la economía real. Hay numerosa literatura académica que también sostiene que una mayor financiación de las empresas en los mercados de capitales induce mayores niveles de productividad, innovación y cambio tecnológico que modelos donde la financiación depende mucho de un proveedor dominante”, ha explicado Domingo García Coto, director del Servicio de Estudios de BME.
Las empresas de mayor tamaño, las que más se financian en los mercados
Las empresas de mayor tamaño son las que más acuden a los mercados en busca de financiación. Las cinco cotizadas del selectivo español con mayor peso de financiación a través de títulos de deuda registrada en los mercados son Amadeus (89%), Cellnex (86,7%), Telefónica (83,7%), Almirall (79,2%) y ArcelorMittal (70,3%).
En línea con lo ocurrido a nivel mundial, las cotizadas españolas aumentaron su deuda financiera un 5,26% en 2021. Gracias a las favorables condiciones del mercado, las empresas aprovecharon especialmente para emitir deuda a medio y largo plazo (un 84,7% más). En total, el volumen de Deuda Privada española emitida y admitida a negociación en el mercado regulado el año pasado alcanzó los 113.124 millones de euros.