El retorno a la “nueva normalidad” no se traducirá en el mismo nivel de actividad económica. Así lo perciben los dirigentes. De una encuesta realizada por la Asociación de la Empresa Familiar en Madrid (ADEFAM), se desprende que seis de cada diez compañías esperan unos niveles de ventas inferiores a los registrados antes de declararse el confinamiento en los hogares.
El sondeo fue realizado un mes y medio después del comienzo de esta situación y, aunque no especifican la cantidad de la muestra, indican que “entre su masa social asociativa” -integrada por 105 compañías de diferentes sectores- la percepción no es todo lo optimista que les gustaría. De hecho, alrededor de un 57% vaticina unos niveles de empleo más modestos.
Lo mismo ocurrirá con los beneficios que, si bien creen que “remontarán”, estos serán más bajos de lo previsto a principios de año. En este sentido, sitúan la caída de las ganancias desde el inicio del estado de alarma en una horquilla de entre el 20% y el 60%, pese a que la mitad de estas compañías regionales han sido capaces de mantener su actividad con más o menos restricciones. Solamente un 10% se han visto obligadas a parar, principalmente, porque sus clientes han echado el cierre temporal.
Entre las medidas adoptadas por aquellas que han continuado con su operativa habitual, la gran mayoría han optado por el teletrabajo (86,05%), la activación de ERTEs (60,47%) y la modificación de horarios (37,21%).
Valoran “negativamente” la gestión
Casi la totalidad de las empresas familiares de la Comunidad de Madrid se encuentra insatisfecha con las decisiones adoptadas por parte del Ejecutivo. En concreto, nueve de cada diez dirigentes tachan la gestión realizada durante la crisis sanitaria “negativamente” o “muy negativamente”, además de considerar que “son insuficientes”.