Existe una revolución silenciosa que aún pocos han captado. Una nueva manera de competir.
Estamos dejando atrás una época en que las empresas luchaban unas contra otras, para adentrarnos en un mundo donde los ecosistemas son los verdaderos protagonistas del escenario.
Por un lado en el contexto de transformación perpetua que vivimos, hemos podido observar que la velocidad de los cambios se acelera aún más, y que el futuro y la visión de las organizaciones es cada vez más corta.
Por otro lado, los consumidores desean resolver sus necesidades en las diferentes áreas de la vida buscando soluciones integradas, convenientes y con una experiencia sin fricciones.
Consideremos la salud: las personas anhelan bienestar y la salud, no necesariamente los hospitales o los médicos. Encontrar los proveedores adecuados se convierte en una necesidad secundaria.