Fiar todo a una baza es una temeridad que pocos jugadores se atreven a asumir. El riesgo está en que si falla la jugada, se pierde todo. En el caso de las exportaciones españolas la baza son cinco socios europeos, que concentran casi la mitad del total. En concreto, estos cinco países son Francia, Alemania, Italia, Portugal y Reino Unido.
Estos datos denotan, según el catedrático de Economía, Rafael Myro, una menor diversificación de las exportaciones españolas en comparación con los principales países comunitarios. En ese sentido, teniendo en cuenta la coyuntura actual en que estos países están sufriendo la crisis del coronavirus tanto como España, Myro señala que convendría explorar otros mercados que compensen la menor demanda de los socios comunitarios.

Myro, en una nota técnica para el Club de Exportadores, recalca la menor presencia del comercio exterior español en economías desarrolladas como son las de Estados Unidos, Canadá y Japón. Asimismo, el Club de Exportadores indican tener «preocupación» por la elevada concentración de las exportaciones españolas en los cincos mercados citados, mientras se descuidan otros de destacado crecimiento, en especial China, India, Corea del Sur, Rusia y México.
No obstante, el economista detalla que en el actual siglo se ha producido una diversificación de los mercados exteriores, si bien su análisis trata de incidir en que «son necesarios nuevos esfuerzos dirigidos a dar continuidad a este procesos de cambio». En esa línea, cree que tanto la extensión del proteccionismo como el nuevo entorno del brexit alientan a la prospección pública y privada de otros destinos.