Las grandes compañías del presente también fueron pymes o empresas emergentes en su día. Al igual que las start-ups actuales, su éxito se produjo a raíz de ser capaces de desarrollar un producto o servicio disruptivo que, en su momento, también cambió su ámbito de actuación o que, incluso, nació para cubrir una demanda en tiempos de crisis. Precisamente por este motivo, el tejido patrio es consciente de la necesidad de colaboración entre ambas partes.
La vertiginosa velocidad con la que se producen los cambios obliga a la constante renovación de los procesos y maneras de hacer las cosas, algo que se ha visto aún más acelerado a raíz de la pandemia. Escuchar las tendencias del mercado recogidas con el manido lema ‘renovarse o morir’ parecen no ser suficientes si se quiere seguir siendo un pez grande cada vez más tecnológico.
En este contexto, no es casual que compañías ya asentadas en un determinado sector busquen en las start-ups sinergias con las que lograr un tándem complementario que puede resultar muy beneficioso para ambas partes. “La gran oportunidad se encuentra en este punto de conexión donde la corporación puede contribuir con músculo y experiencia en el mercado, mientras que las start-ups aportan mentalidad de innovación”, asegura la Chief Digital Officer en Unilever España, Patricia Amaro.
En el seminario web ¿Qué esperan las corporaciones de las start-ups?, organizado por Barcelona Tech City, la mayoría de ponentes coincidieron en el tipo de empresa que buscan: una start-up madura y consolidada en el mercado que les contribuya a su modelo de negocio con soluciones ya testadas. Cabe destacar que el confinamiento en los hogares derivado de la pandemia ha aligerado la transformación digital, por lo que el desafío radica ahora en ser capaces de mantener este proceso. «El reto va a ser escalar y sostener en el tiempo las nuevas implementaciones que se han hecho en esta situación. Esto es imposible sin que las start-ups trabajen con nosotros, aseveró la responsable de Innovación del Global Hub de Nestlé, Carolina Pinart.
Otro de los grandes bastiones que destacaron fue la necesidad de desarrollar programas de intraemprendeduría, considerada como tal aquella área responsable de detectar y analizar nuevas oportunidades de negocio. En este sentido, pusieron sobre la mesa la importancia de que las compañías comiencen a usar las ideas de sus trabajadores, con los que poder promover la innovación interna entre los empleados y allanar el camino para trabajar con las start-ups”. “En la cocreación entre ambas organizaciones es donde salen las mejores soluciones”, sentenció el director de Estrategia e Innovación IT de Naturgy, Jordi Esparbé. En esta estrecha colaboración puede estar la solución antes de que el pez pequeño crezca y se coma al grande.
